miércoles, 24 de septiembre de 2008

CERCADO DE LAS MAGNOLIAS by WANG WEI


Las montañas otoñales
recogen la última luz.
Se ha volado la bandada
siguiendo al primer pájaro.
De un tiempo a otro brillan
rayos esmeralda.
No tiene donde quedarse
la neblina vespertina.

RETIRO DE CHUN NAN by WANG WEI



En la edad madura tengo gusto por el Tao,
Ya tarde, me albergo en la Montaña del Sur.
Surgen los sentimientos: ando solo por ahí,
Contemplando las escenas soy consciente de mí mismo.
Llego al sitio donde el arroyo termina,
Me siento y miro, las nubes surgen en ese momento.
A veces me encuentro con un habitante de los bosques,
Charlamos y reímos, no pensamos en volver

FIN DE LA PRIMAVERA by PO CHU I POESIA CHINA



La flor del peral se comprime y se transforma en fruto.
Los pichones nacen de los huevos de la golondrina.
¿Qué consuelo ofrece la doctrina del Tao
cuando se enfrenta la mudanza de las estaciones?
Me enseñará a ver volar los días y los meses,
sin llorar enexceso por la juventud que muere.
Si el mundo transitorio no es sino un largo soñar,
poco importa si somos jóvenes o viejos.
Siempre, sin embargo, desde que mi amigo me dejó,
y viví en el exilio en la ciudad de Chiang-ling,
hubo un deseo que no he podido dominar:
y es que de cuando en cuando, por azar, vuelva a verlo.

LOS CRISANTEMOS DEL JARDIN DEL LEVANTE



Los años juveniles me han dejado de una pieza,
y me han menguado los años maduros;
¡qué pensamientos tristes y solitarios me invaden
mientras visito de nuevo este lugar desierto y frío!
En medio del jardín me detengo, solo, largamente.
El sol está descolorido, gélidos el viento y el rocío.
La lechuga otoñal se retuerce y convierte en simiente.
Los árboles están cargados y marchitos.

Solo han quedado las flores del crisantemo,
que brotan aquí y allá bajo los setos abandonados.
Quisiera llenar un vaso con el vino que he traído.
Pero la vista de los crisantemos me detiene la mano.
En mis años jóvenes, recuerdo,
rápidamente pasaba de la tristeza a la alegría;
pero ahora, que la vejez se presenta,
los instantes de alegría son más raros.
Siempre me asusta pensar que cuando sea muy viejo
el vino más fuerte no bastará para consolarme.
¿Por qué os interrogo, tardíos crisantemos,
por qué florecéis solos en una estación tan triste?
Aunque sepa bien que no lo hacéis por mí,
quiero, a vuestra semejanza, lo poco que se pueda,
aplanar mi rostro.







EL ESPIRITU QUE SURGE by Sun Bu'er, SunPu-erh


Existe un doble del cuerpo fuera del cuerpo,
que no se parece a la evanescencia creada mediante
artes;

Esta energía mística circula alrededor,
vivaz, espíritu unificado con el Origen;

La rielante Luna se condensa en un fluido dorado,
el loto verde se transmuta en una realidad de jade;

Al cocer la médula de la liebre de jade,
la perla resplandecerá tanto que no volverás a pensar en la pobreza.

Sun Bu'er, Sun Pu-erh

LIU YUXI POESIA CHINA


Un pozo de agua fresca junto a la morada del monje
un claro manantial lo alimenta y el agua posee grandes poderes
hojas verde esmeralda brotan de las paredes
y las cerezas rojo intenso brillan como el cobre
la rama floreciente parece un bastón
la antigua raíz con forma de perro augura buena fortuna
el goji nutre el cuerpo y el espíritu
bebe del pozo y goza de una larga vida.

LI BAI POESIA T'ANG POESIA CHINA

Embelezado por el vino
me olvido del crepúsculo
hasta que los pétalos cubren
los pliegues de mi túnica
Embriagado, me levanto y regreso
llevado por la luna del arroyo.
Los pájaros se han ido y yo, me quedo solo




POESIA TAOISTA DE LA DINASTIA T'ang


En el décimo mes los patos salvajes
vuelan hacia el Sur,
llevan su migración hasta muy lejos
y luego regresan.
Pero mis viajes
jamás tienen fin.
¿Cuándo vendrá el día
en que me quede en mi hogar?
Ahora, el caudal del río ha descendido
y está silencioso.
El bosque se sumerge, oscuro y confuso,
en las emanaciones de los pantanos.
mañana, al amanecer, cuando
desde la cima del paso dirija
la mirada hacia el hogar,
me gustaría ver los ciruelos en flor
a lo largo de los embalses.

PLENITUD by Pai Yü Ch'an



Rápido corre el torrente, teñido de verde
por las hierbas fragantes.
Los viejos pinos toman el matiz
azulado de las montañas lejanas.
De pie donde borbota el agua,
levanto mi flauta.
Niños inmortales se juntan en la cueva
para escuchar su música,
bajo los precipicios, la niebla se espesa.
¡No viene nadie todavía!
Suavemente descienden nubes blancas,
oh, suavemente,
cubriendo con su velo el musgo verdoso
los pinos han alfombrado la tierra,
enmudecen ahora los pájaros;
una brisa ligera abanica mi saco de caminante
alentando sueños.



PASEANDO POR LAS CUMBRES Lü Yen,



El curso de la naturaleza y del hombre
no es de mi incumbencia.
No desdeño la fe
en la inmortalidad,
ni a los sacerdotes taoístas
que buscan ese objetivo;
pero, si me preguntaran
cuál es la mejor manera
de cultivar el Tao,
diría: “Desarrolla la mente
y cuida bien el cuerpo”.

Paseando por las cumbres,
abierta la mirada peregrina,
el universo parece inmenso,
sus habitantes, sin número.
Pero, ¡ay!, son sólo unos pocos
los que consiguen el auténtico objetivo.

Para los que saben el secreto,
“no existe una sola cosa”.
Aprenden a abandonarlo todo
y a practicar la sencilla quietud.
Cerrando sus puertas al amanecer,
leen hasta la caída de la tarde,
barren el suelo y encienden
un pedazo de fragante incienso.
Todo el día luchan con
seis ladrones llamados sentidos
hasta que comprenden que figuras y formas
son totalmente vacías,
luego despiertan a la verdad
de que “no existe una sola cosa”,
de que el “espejo mágico”
existe sólo en la mente.
Cuando se corta la reacción de los sentidos,
sigue la autotransformación.
Entonces se muestra la quietud
y se comprende que la forma es el vacío.
“El Buda es tu mente;
tu mente es el Buda”,
las montañas verdes son nubes blancas
en incesante transformación.

Desecha tu jade y tu oro;
es mejor que olvides tal escoria.
La flor de primavera y la escarcha del otoño
merecen más atención.
A los discípulos les gusta jactarse
de inmensa longevidad,
¡pero diez mil años de vida
pasan como un relámpago!

Cuando las flautas no paran de sonar
ante la torre de la grulla amarilla
y, todas a una, las flores veraniegas
engalanan la orilla del lago,
¿puede uno abandonar la tristeza
y extinguir el deseo?
¿Quién sino la brisa del verano
o la luna radiante lo podrá decir?




UN ESTADO MARAVILLOSO poesia china



Aunque encerrado durante años
en este mundo de polvo,
no me esfuerzo ni me preocupo;
lo dejo todo al plan de la naturaleza.
La vida acontece
porque nuestros padres decidieron unirse
y el resto de ella sigue luego
el curso natural de las cosas.

Nuestra forma humana esconde
una joya preciosa dentro;
los elementos del hombre, aunque bastos,
encarnan un espíritu puro.
Cuando los campos de moras
(1) se transforman
en Ser que existe por sí mismo,
entonces el mundano se convierte
en sabio que trasciende el mundo.

Es ridículo que la gente pregunte
dónde puede estar mi casa.
Con mi bastón mágico coronado por una nube
Yo quito del cielo
(2)
las nubes mañaneras.
La “luz interior” que el meditante
contempla brillando de entre los ojos
no es palabra vana;
(3)
pero no sería bueno jactarse
de que ha brotado mi “flor dorada”.
(4)

Un cayado de tres pies
es mi aparejo en el mundo.
Un jarro de vino doncel
satisface mi indigencia.
Vuelo montado en un dragón
a las Islas de los Bienaventurados.
En aquel reino maravilloso,
cuando la noche se desvanece,
¡puede verse a los inmortales
jugando con aros alrededor de la luna!




"Ha brotado mi flor dorada" significa que he conseguido el Tao."





LAS SOMBRAS DEL ATARDECER by CHUAN TE-YU


Chüan Té-yü,

Desmontando del caballo,
cuando las sombras del atardecer
se ciernen sobre la montaña,
oigo en medio del silencio
el murmullo de un riachuelo.
Los pétalos caen, los pájaros cantan;
de hombres no hay vestigio alguno.
La ventana de mi choza
tiene por cortina una nube blanca.



Pasando la noche en una celda de ermitaño en la montaña fragrante poesia china




Llegué a este valle solitario
buscando sentimientos de otro mundo.
Desde lejos, el paso de piedra labrada
apunta adonde se allegan algunas nubes blancas.
Resuena de vez en cuando por el bosque
el hacha del leñador.
Este monje en la abertura del valle
es un amigo cuyo nombre se me escapa.
Por el estanque navega una joven luna,
cruzando el reflejo del cielo.
Arriba, un camino nebuloso de estrellas
se levanta hasta la suavidad del cielo.
¿Quién sino un taoísta residiría
tan por encima de la hierba silvestre?
Se oye de la cumbre con rayos de luna
el dulce tañido de la campana de piedra.



EL MONASTERIO DE LA CIUDAD MAGICA poesia china




Arriba, perdida entre colinas
se yergue la ciudad mágica
inclinada sobre el vacío; sus torres
invaden el reino de los dioses.
Más allá, navega la luna brillante
por el cielo de otoño despejado;
pero abajo queda el mundo, oscuro
por la lluvia fina como niebla de primavera.
Un dragón del cielo se abalanza hacia abajo;
las nubes se levantan para formar su tronco.
Como el tigre vuelve a su risco,
el viento pasa raudo por entre los árboles.
Quiero a este monje que habita en el monte,
tan fiel a sus tareas;
en el rito del anochecer, las lámparas prestan calor
a su canto solitario.



DICHA DE LA MEDITACION by LI FENG


Lánguidamente, en brazos de la brisa
Llegan los aromas de casia y pino.
El frío esplendor de laguna
Baña el pórtico del templo.
En la falda de la quietud,
Sentado está el ermitaño
Que a mundos lejanos vuela.
Para él, todo sonido es silencio
Y no hay nada más en absoluto…
Sólo un frescor que todo lo penetra.



WU WEI by LI FENG


Fresco como el hielo
su corazón taoísta.
Ninguna vana contienda
hacia la meta.
El Tao surge
de sí mismo,
quieta su mente...
Disco de luna clara,
reluciente, inmaculada.



SUBO A LA COLINA Y CONTEMPLO LA LEJANIA EN UN DIA DE OTOÑO by Liu Chang-Poe

Subo la colina y contemplo la lejanía en un día de otoño
Hace tiempo que la vieja torre está en ruinas.
Al visitarla, quizá porque es otoño, me quedo pensando en épocas pasadas.
Pocos visitantes llegan a estas ruinas que se van desmoronando.
Los picos se elevan uno tras otro
por encima de las aguas profundas del río.
Se demora el sol poniente sobre las piedras amontonadas.
Un frío estremecedor atraviesa el bosque solitario.
Mi pensar apenado se detiene sobre las reliquias de la dinastía Chen.
Tan sólo el extenso río fluye como antaño.



POEMA by WANG WEI




Últimamente comprendí el significado de la tranquilidad,
día tras día me mantuve apartado de la multitud.
Limpié mi cabaña y la preparé para la visita de un monje,
que llegó a visitarme desde las montañas lejanas.
Vino bajando desde los picos ocultos por las nubes,
para verme en mi casa de techo de paja.
Sentados en el pasto compartimos la resina del pino,
quemando incienso leímos los sutras del Tao.
Al terminar el día encendimos nuestra lámpara,
las campanas del templo anuncian el
comienzo de la noche.
Repentinamente advertí que la
tranquilidad es realmente Felicidad,
y sentí que mi vida tiene abundante ocio.

martes, 23 de septiembre de 2008

Una visita a Ch'ang, el taoísta recluido en Nan-Ch'i poesia T'ang



A lo largo del camino
cubierto de musgo,
En dirección a tu choza,
descubro las huellas
de tus pasos.
Blancas nubes yacen ocultas
sobre tu silenciosa isla;
Fragantes hierbas crecen
hasta la altura
de tu inútil puerta.
Un chubasco pasajero
revela el color
de los pinos.
Vagando por los cerros
hallé el nacimiento
de un arroyo.
Arroyo, flores, meditación:
todo es uno y no sienten
la necesidad de hablar.

CONVERSACION EN LAS MONTAÑAS by Li-Tai-Po poesia T'ang







¿Me preguntas por qué habito
en estas colinas verdes jade?
Yo sonrío. No hay palabras para expresar
el sosiego de mi corazón.
¡Que fascinante la flor del melocotón
arrastrada por la corriente del agua!
Aquí vivo en otro reino
más allá del mundo de los hombres.
ay palabras para expresar
el sosiego de mi corazón.
¡Que fascinante la flor del melocotón
arrastrada por la corriente del agua!
Aquí vivo en otro reino
más allá del mundo de los hombres.