jueves, 15 de noviembre de 2012
Tierra de nadie* by ELOY SANCHEZ ROSILLO
Llega un momento, un día, en que nos encontramos
en mitad de la vida sin mañana ni ayer.
No somos los que fuimos y no damos el paso
hacia los que seremos y no queremos ser.
¿Qué ha sido de los sueños que soñé, que soñaba
cuando era yo un muchacho y era todo verdad?
No sé lo que ha pasado ni sé por qué se apagan
los antiguos afanes. Noy hay sueños que soñar.
El presente es apenas este cuarto en que escribo,
esta casa sin nadie, este silencio y
estas horas monótonas, esta nada, este frío,
esta tarde de invierno y ese cielo tan gris.
Queda el recuerdo 'es cierto' de los años aquellos
en que tuve ilusiones y tuve juventud.
Pero valen bien poco a veces los recuerdos.
Atardece deprisa. Ya declina la luz.
LA LUZ NO TE RECUERDA: * by ELOY SANCHEZ ROSILLO
Entra la luz hoy en el cuarto como
entraba la otra tarde. Pero no
nos encuentra aquí juntos de nuevo: no has venido.
Yo puedo recordarte.
Y te recuerdo, a solas, en esta habitación
-llena de nada ahora- que entonces compartimos.
Las palabras que hablamos, la música, tu risa,
y lo que entre nosotros sucedió en esas horas,
siguen viviendo en mí.
Pero la luz no te recuerda, porque
la luz ama el presente. Regresa sin memoria
a la estancia vacía. Y ya no sabe
que se enredó en tu pelo y que brilló en tus ojos,
que, a la vez que mis manos minuciosas, anduvo
despacio por tu cuerpo. No, la luz no recuerda
haber estado aquí, contigo, con nosotros.
Llega, alegre y dorada,
al lugar en que ardiera la otra tarde la vida.
Y únicamente encuentra en su silencio
a un hombre recordando, recordándote:
un hombre triste, y derrotado, y solo.
Eloy Sánchez Rosillo
MURCIA nacio (Murcia, 24 de junio de 1948)signo Cancer
Toda la obra de Eloy Sánchez Rosillo gira en torno a un tema al que sus poemas vuelven con reiterada lucidez: la mutación de su yo en el tiempo. « Yo soy el tema de mi libro», era la frase de Montaigne con la que el poeta murciano encabezaba Autorretratos. Una cita con la que el autor daba una pista de lo que es la poesía para él: una forma, de revivir el inaprehensible momento feliz que se filtra entre los dedos de un tiempo que transcurre inexorable.
La evocación del pasado, su inclinación al recuerdo, una insuperable nostalgia por la vida que se escapa, son las emociones y sentimientos que el poeta intenta atrapar en sus poemas. Es esta obsesión por el fluir del tiempo lo que le hace exclamar en La vida, su última obra:
El antes es después
lo que pasó no ha sido, lo que aún
ha de venir está ocurriendo.
lo que pasó no ha sido, lo que aún
ha de venir está ocurriendo.
Sánchez Rosillo se dio a conocer en 1977, cuando ganó el premio Adonais de poesía por su obraManeras de estar solo, en el que dejaría ya la impronta de su estilo elegiaco y su forma de entender la poesía. La memoria, el recuerdo, los momentos felices que se fueron, son los protagonistas de unos poemas que cobran aún más intensidad en Páginas de un diario, confidencias en las que el autor retorna a sus recuerdos y evocaciones de infancia a través de un estilo sencillo y directo.
La vida es su última creación. Desde la madurez, con un estilo más sobrio que nunca, vuelve a cantar lo que el tiempo le ha ido arrebatando:
Toqué entonces el mundo: lo hice mío, fue mío.Han pasado los años. Ahora yo solo soy
el que recuerda, el que vivió, el que escribe.
el que recuerda, el que vivió, el que escribe.
Rosillo deja constancia de su intención de retratar su propio mundo con la inclusión de la fecha de elaboración junto a sus poemas. Una preocupación detectable en los propios títulos de sus obras, íntimos, personales, y con un tono claramente autobiográfico: Páginas de un diario, Autorretratos, Las cosas como fueron, La vida...
FUENTE:http://servicios.laverdad.es/escritores-murcia/45_rosillo.html
HABER VIVIDO
Haber vivido en este mundo hermoso
inspira confianza. ¿Quién que tenga
cierta experiencia del vivir dirá
que todo fue un engaño? Si escuchaste
al jilguero cantar cuando eras niño,
si has tocado la luz, si conociste
el amor y el dolor, viste la luna,
te dio su sombra un árbol, caminaste
solo o con alguien junto al mar o un río,
sabes de sobra que es verdad la vida
y que somos misterio, que es misterio
cuanto ha existido, o es, o existirá.
También, que aquí te encuentres y que un día
—un día milagroso como todos—
digan que te has marchado y aún se escuche
tu canción a lo lejos.
Con el tiempo los cuerpos se acostumbran
a caminar completamente solos
sobre la tierra de la soledad.
Las vagas sensaciones, los recuerdos
de los lugares en los que encontramos
a alguien con quien hablar, a alguien que escuche
nuestras palabras mientras cae la tarde,
se van borrando lentamente, como
huellas que el viento apaga y desordena.
Y el eco tibio del antiguo encuentro
no persiste en la voz, en el lenguaje
con que aprendimos a nombrar las cosas.
Sólo queda la noche. Y nos perdemos
en el largo silencio de las calles
vacías. Y al llegar la madrugada
sentimos frío y respiramos muerte.
16 de octubre de 1975
LUZ QUE NUNCA SE EXTINGUE* by ELOY SANCHEZ ROSILLO
L
Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días que idénticos transcurren,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro más puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
e entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.
Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
Se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.
LA PLAYA *by ELOY SANCHEZ ROSILLO
Nadie podrá quitarme —me digo— la ilusión
de soñar que ha existido esta mañana.
Se ha detenido el tiempo: oigo tu risa,
tus palabras de niño. Nunca he estado
tan conforme con todo, tan seguro
de mi alegría. Juegas junto al agua, y te ayudo
a recoger chapinas, a levantar castillos
de arena. Vas corriendo de un sitio para otro,
chapoteas, das gritos, te caes, corres de nuevo,
y luego te detienes a mi lado y me abrazas
y yo beso tus ojos, tus mejillas, tu pelo,
tu niñez jubilosa. El mar está
muy azul y muy plácido. A lo lejos,
algunas velas blancas. El sol deja
su oro violento en nuestra piel.
Me digoque es cierto este milagro, que es verdad
el inmóvil fluir de la quieta mañana,
la ilusión de soñar el remanso dulcísimo
en el que acontecemos como seres
dichosos de estar vivos, felices de estar juntos
y de habitar la luz.
Pero escucho, de pronto,
el ruido terrible y oscuro y velocísimo
que hace el tiempo al pasar, y la firmeza
de mi sueño se rompe; se hace añicos
—como un cristal muy frágil— la ilusión
de estar aquí, contigo, junto al agua.
El cielo se oscurece, el mar se agita.
Siento en mi sangre el vértigo espantoso
de la edad: en un instante, transcurren muchos años.
Y te veo crecer, y alejarte. Ya no eres
el niño que jugaba con su padre en la playa.
Eres un hombre ahora, y tú también comprendes
que no existió, ni existe, ni existirá este día,
la venturosa fábula de mis ojos mirándote,
la leyenda imposible de tu infancia.
Estás solo, y me buscas. Pero yo he muerto acaso.
Somos sombras de un sueño, niebla, palabras, nada.
HABER VIVIDO *byELOY SANCHEZ ROSILLO
Haber vivido en este mundo hermoso
inspira confianza. ¿Quién que tenga
cierta experiencia del vivir dirá
que todo fue un engaño? Si escuchaste
al jilguero cantar cuando eras niño,
si has tocado la luz, si conociste
el amor y el dolor, viste la luna,
te dio su sombra un árbol, caminaste
solo o con alguien junto al mar o un río,
sabes de sobra que es verdad la vida
y que somos misterio, que es misterio
cuanto ha existido, o es, o existirá.
También, que aquí te encuentres y que un día
—un día milagroso como todos—
digan que te has marchado y aún se escuche
tu canción a lo lejos.
BALADA DE UN VIVO RECUERDO
by ELOY SANCHEZ ROSILLO
Dueño del mundo fui,
porque unos ojos jóvenes, los tuyos,
enamorados me miraban.
Era en el tiempo de la juventud:
días de sol hermoso y de noches con luna.
Al pensarte aún escucho
las trémulas palabras que solías decirme
cuando el amor hablaba para mí por tu boca.
Y entreveo a lo lejos
tu confiada sonrisa, que por mi culpa, a veces,
se transformaba en lágrimas.
Ya es cosa del pasado casi la vida entera.
Haber tenido mucho no es alivio
si el presente le tiende a nuestra sed un vaso
lleno tan sólo de melancolía.
Mas qué dolor tan dulce tu recuerdo,
qué piadosa indigencia.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
NUNCA **ELOY SANCHEZ ROSILLO
Ya nunca oiré la voz
de alguien joven diciendo para mí, también joven,
las palabras aquellas que escuché algunas veces
mientras duró la juventud, acaso
las únicas que merezcan oírse:
"Amor mío, amor mío". Labios trémulos
las pronunciaban. Sé que es imposible
que ese tiempo regrese y que yo vuelva a oírlas
con estremecimiento como entonces.
Lo sé, lo sé muy bien. Y qué terrible
resulta esta verdad sin remedio,
esta miseria absurda y para siempre.
ELOY SANCHEZ ROSILLO
"Amor mío, amor mío". Labios trémulos
las pronunciaban. Sé que es imposible
que ese tiempo regrese y que yo vuelva a oírlas
con estremecimiento como entonces.
Lo sé, lo sé muy bien. Y qué terrible
resulta esta verdad sin remedio,
esta miseria absurda y para siempre.
ELOY SANCHEZ ROSILLO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















